Nuestra historia

El 7 de diciembre de 1945 fue fundado el Club Náutico San Bernardino. En sus primeros meses, el Club carecía de un terreno propio, por lo que sus actividades sociales eran realizadas en el Hotel del Lago.

En junio de 1946 el CNSB compró las tierras al Gobierno Paraguayo, con lo que se comenzó a escribir la historia que continúa actualizando sus páginas hasta hoy.

Los socios fundadores fueron 77. En aquella época, el terreno del club no era demasiado amplio, alojaba a una cancha de fútbol, una de tenis que oficiaba al mismo tiempo de pista de baile y playas.

Hoy nuestra familia está conformada por ….. socios, y nuestra casa creció. Alberga a una cancha de futbol de campo y dos de playa, una de básquet, 6 de tenis, dos salones multiuso teniendo uno de ellos 700 metros cuadrados, tres restaurantes, un gimnasio, dos saunas, dos piletas artificiales y una natural con agua del lago, guarderías preparadas para albergar embarcaciones, y más, mucho más.

Pero lo más lindo de nuestro Club, es que luego de 66 años, sigue siendo el punto de encuentro de las familias en San Bernardino, donde se ve a padres con sus hijos, a jóvenes con sus amigos, a abuelos con sus nietos. Todos tienen un motivo para venir, sea éste el sol y las piletas, las actividades sociales, los torneos deportivos, los juegos infantiles, o una buena locación para ver la puesta de sol.

Y ese es el espíritu que queremos que se mantenga. Que el Club sea de todos, de todos sus socios, y que todos se sientan bienvenidos en él. Que todos lo hagan suyo y que lo disfruten.

Mirando atrás, al trayecto recorrido a lo largo de los últimos 66 años, vemos mejoras que están a la vista de todos, y lo único que queremos y aquello por lo que trabajamos, es porque esas mejoras sirvan para la mejor funcionalidad y el hermoseamiento del Club, y que por sobre todo sean disfrutadas por los socios de todas la edades.

Ahora tenemos en puertas al verano 2013, estamos listos para recibirlo. Ya nuestras instalaciones fueron puestas a punto, y cubrimos el calendario de enero y parte de febrero, con actividades deportivas y sociales, que no permitirán días ociosos a nadie.